Sobre gestos deportivos y ejemplos de vida

con No hay comentarios

mateo-y-costa-alta

Me conmovió el texto que Tomás Costa le escribió hoy a Mateo, tanto por la grandeza de quien lo escribió como la de quién acaba de dejar el ritual de jugar los domingos. Mi compañero de la vida, con ADN canaya, le contó esta anécdota a un leproso de ley. El leproso, llamado Rafael Bielsa, tomó la historia del canaya, Marcelo Gastaldi, y escribió esta carta para Tomás Costa:

“Estimado Tomás: el 30 de noviembre de 2005, Rosario Central -bajo la dirección de Cuffaro Russo- practicaba en Arroyo Seco. El hijo de un amigo, el mismo día, cumplía siete años. Su padre decidió regalarle una visita al entrenamiento. Al terminar, ambos se acercaron a un jugador centralista para pedirle por favor si era tan amable de dejarse fotografiar con el niño. El deportista contestó: “… esperá que me baño, vuelvo y la sacamos”. Y siguió su camino. En ese momento, vos pasabas conversando con un periodista. Mi amigo te pidió si podías fotografiarte con el cumpleañero. Vos te detuviste, y le dijiste al periodista: “… espérame un segundo, me saco la foto y la seguimos”. Nadie conoció ese gesto, ni la sonrisa del pibe ni el orgullo del padre. Pero todos cuantos lean esto van a saber qué clase de tipo sos. Y los que aman el fútbol, llevarán el recuerdo como una caricia sobre su corazón. Te deseo lo mejor en la vida”.

Por la carta a Mateo y por el gesto con el hijo de Marcelo: Gracias.

 

Deje un comentario