Visita al merendero “Granito de Arena”

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Hoy visité a los jóvenes y chicos del merendero “Granito de Arena”. Se habían contactado a través de Facebook porque necesitan ayuda para seguir trabajando para que los niños del barrio Nuevo Alberdi Oeste puedan hacer las tareas y tener un espacio de juego y entretenimiento sano.
Les propuse trabajar juntos en la prevención de adicciones y colaborar con ellos para darle continuidad a su labor.
Sin dudas, hay una Rosario que duele, y para la cual se necesitan políticas de infancia con urgencia.

“Desde Arteón nunca hicimos una obra que no tenga que ver con la gente”

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Nestor-Zapata

Néstor Zapata es, en Rosario, sinónimo de teatro, de cine, de esfuerzo y de mucha, pero mucha pasión por hacer. Al frente de Arteón, institución que el Concejo distinguió especialmente por nuestro impulso, produce hechos culturales de forma sostenida y constante. Lleno de proyectos, dialogó con nosotros.

– ¿En qué estás, Néstor?

– Estamos en varios proyectos. Siempre hablo en plural, siempre digo “estamos”. En este año, los proyectos son de tipo escénico. Vamos a reponer el espectáculo “Un vuelo de gorriones”, basado en el último libro de Jorge Cánepa. Se hizo un pre-estreno en diciembre, que nos dejó muy contentos, muy enchufados. Después está en carpeta la posibilidad de hacer algunas cosas en el Monumento a la Bandera, como es una única función de la crónica cantada de “La Forestal”. La obra está cumpliendo años y queremos dejar testimonio de esta cantata que cambió el rumbo de las cantatas populares en Argentina.
Para el 31 de marzo, nos convocaron los ex-combatientes y el Concejo a hacer una puesta de “Malvinas, canto al sentimiento de un pueblo”, también en el Monumento. Se cumplen los 35 años del conflicto bélico que coincide con los 25 años del estreno de “Malvinas”.
También planeamos para este año, en lo escénico, la puesta de un dramático-musical que también involucra a Cánepa, que es “Che, Manuel”. Se trata de la historia íntima de Manuel Belgrano, sus momentos íntimos, su enfermedad, sus viajes, sus amores, sus hijos, su testamento. No queremos al prócer acartonado, aunque no puede faltar algo… El éxodo jujeño, por ejemplo. Aunque de ese momento lo que más nos ocupa es saber cómo lo vivieron, cómo lo vivió él, cómo fueron las noches en medio de las salinas.
En lo cinematográfico, también tenemos dos grandes propuestas. Una, bastante inmediata, que es un homenaje al Negro Fontanarrosa, porque se cumplen 10 años de su muerte en julio. Nos convocó una productora de Buenos Aires a hacer un largometraje para cine compuesto por 7 cuentos del Negro, a cargo de 7 directores que tengan trayectoria en Rosario. Con la música de Jorge y mi dirección, estamos haciendo “Sueños de barrio”. Estimamos rodar en abril para estrenar en julio.
En carpeta está también un largometraje de ficción muy ambicionado, muy querido que se llama “Otoño”. Es la historia de un buscavidas que hacía títeres, magia, un poquito de todo y se enamora de una jovencita en un pueblo.

Néstor se ríe cuando le decimos que el año se vislumbra pleno. – Mientras nos acompañe la salud, fundamentalmente y, claro, mientras tengamos apoyos mínimos necesarios…
– ¿Cómo se porta Rosario con respecto a esos apoyos, desde lo público y lo privado?
– Los apoyos no suelen ser significativos- comenta. – Son más bien morales, organizativos. Pero desde lo económico, prácticamente no hemos tenido ninguno de parte de la ciudad. La provincia, en alguna oportunidad, aportó en proyectos específicos. Y la Nación, apoya desde el INCAA y desde el Instituto Nacional del Teatro. Por ejemplo, el Instituto tiene un subsidio anual, que suman en algo en el mantenimiento de una sala teatral, por ejemplo, los gastos centrales, luz o teléfono. Del INCAA, prácticamente nada. No recibimos ni un sólo peso como Espacio INCAA Rosario, salvo para el equipamiento de cine de última generación que aportaron el año pasado. El mantenimiento corre por cargo nuestro, los seguros también. Cuando hacemos una producción cinematográfica, se dan los créditos en la medida que se apruebe y apoye el jurado. Hay que ganarlos. No te dan un subsidio, sino un crédito para poder realizar la película y, después de estrenada, recuperar lo invertido para devolver el crédito.

– ¿Podemos decir que esto es un dilema como el del huevo y la gallina? ¿No se produce toda la repercusión que puede tener una producción nacional porque no se la apoya?

– Es como el huevo y la gallina, pero en un sentido histórico. Quiero decir, se ha ido corriendo un poco al espectador del cine. Te daban plata para producir y punto. Pero un producto no se acaba de producir hasta que no toma contacto con el espectador. El producto tiene sentido, nace en su relación con el espectador. Prometieron cambiar esa política. Vamos a ver. De todas maneras, hoy los jóvenes realizadores se olvidan a veces del espectador. En nuestra época, las películas necesitaban subsidios y las salas se llenaban, la productora cubría sus costos y tenía ganancias. Por eso fue tan importante el cine nacional y en los años 50 y 60 fue cine de exportación, a toda América Latina y a todo el mundo de habla hispana. Por eso pienso que si vos hacés cine para cobrar un subsidio o para satisfacer tu necesidad personal, estás haciendo algo que no trasciende, estás corriendo al espectador. ¿Por qué la gente va a ir a ver tu problemática personal? Las producciones tienen que tener proyección social, una proyección comunitaria, popular, histórica. El artista no es un ser excepcional en ningún sentido de la palabra, es un servidor; un tipo que produce la expresión latente en la comunidad, nada más y nada menos. El Miguel Ángel no es un producto de los sueños de Da Vinci; es un producto de la sociedad del momento y por eso trasciende.

– ¿Creés que una articulación con educación podría ser beneficiosa respecto de la repercusión de las obras locales?
– Creo que sería necesaria. En nuestra concepción, la educación es un instrumento de la cultura, no al revés. Algunos creen que la cultura es un instrumento de la educación, pero esa es la visión neoliberal, la cultura de los museos, de la ilustración. Yo percibo a la cultura como el hecho mismo del hombre en su vida; es su identidad. De ella “maman” la educación, la comunicación, la creación artística, las expresiones. No puede no estar todo relacionado. Ahora, si las estructuras de gobierno pretenden generar estamentos, eso es problema de una concepción política absolutamente liberal, que nada tiene que ver con la concepción de nuestra ideología que es el peronismo. Nosotros consideramos a la cultura como madre de sus propios brazos y la educación es uno de ellos. ¿Cómo vas a educar sin tener un objetivo cultural? ¿Para qué educás?

Como si no fuese suficiente con la actividad teatral y cinematográfica, Néstor emprendió otro sueño en 2016: un sello editorial con la marca Arteón. – El sello nació porque era necesario editar el libro de Jorge Cánepa (“Un hombre valiente y otros sueños de barrio”) – nos dice. – Podíamos haber buscado una editorial, pero nos parecía de mayor pertenencia que el esfuerzo de escribir, editar, publicar y diagramar fuera de una entidad común, nosotros. Ante nuestra consulta sobre el próximo título, nos dice: – El próximo libro se llamará “Años de miel y fuego”, y será un libro de fotografías que compilará los 50 años de vida de Arteón. Son más de 300 fotos que ilustran la vida del grupo, paralela a las etapas históricas de la ciudad: con el Rosariazo, Malvinas, el Golpe de Estado. Todo eso tuvo que ver con nuestra obra. Nunca hicimos una obra que no tenga que ver con la gente. Nuestra “Malvinas” fue la primera obra en el país que trató el conflicto bélico, a diez años de Malvinas, cuando todo el mundo decía “No la hagas”.

Nos despedimos de Néstor con regocijo, tal vez por haber comprobado que Rosario tiene en él, y por fortuna en muchos que como él se comprometen desde y por la cultura local, a una gran usina de amor por lo propio.

Proponemos normativa específica para regular la actividad de teatros independientes

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Con ATIR

El 20 de diciembre pasado presenté un proyecto de Ordenanza orientado a generar una regulación específica para los teatros independientes de Rosario. Hasta ahora, la habilitación y control de estos espacios está enmarcada en la Ordenanza 7218/2001, que, entre otros, regula el funcionamiento de peñas, circos, salones de fiestas infantiles y parques de diversiones.

La iniciativa propuesta apunta a encuadrar a los teatros independientes rosarinos en un marco legal específico, acorde con las características propias de estos espacios. Las salas, unos 15 espacios culturales, hoy se encuentran regidas por una normativa que, bajo el nombre “Otros rubros”, agrupa actividades disímiles, entre las cuales se encuentran circos, peñas, milongas y hasta salas de exhibición condicionadas. 

Además de una serie de requisitos administrativos, técnicos, de localización y de seguridad, la nueva normativa establecería, por ejemplo, una categorización de las salas de acuerdo a su capacidad: 

– Sala de Teatro Independiente “Clase A” hasta ochenta (80) localidades.

– Sala de Teatro Independiente “Clase B” desde ochenta y una (81) a ciento cincuenta (150) localidades.

– Sala de Teatro Independiente “Clase C” desde ciento cincuenta y una (151) a trescientas (300) localidades.

El proyecto también contempla la creación, en la órbita de la Secretaría de Cultura y Educación, de una oficina u equipo técnico interdisciplinario que brinde a los titulares de las Salas de Teatro Independiente el asesoramiento legal y técnico necesario para su habilitación y funcionamiento.

Dice Nin:  “Los teatros independientes son espacios que no persiguen el lucro. Generalmente son asociaciones civiles que, con mucho esfuerzo, aportan a la cultura de Rosario actividades de formación, obras de teatro de grupos locales, muestras y talleres. El proyecto que presenté fue acordado con la Asociación de Teatros Independientes de Rosario y todos coincidimos en que tener una normativa específica haría que los controles para habilitación y desarrollo sean más eficientes. Por una parte, regularía la actividad de acuerdo a las  características propias de la actividad teatral autogestiva. Por otra parte, al sacar a estos espacios de la actual ordenanza conjunta, permitiría alivianar la problemática que hoy se genera con lo que falta resolver en la regulación del esparcimiento nocturno.”

Puede ver el proyecto completo aquí.

Entrevista radial en “Una tarde perfecta”

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Invitada por el periodista rosarino Leo Ricciardino, hoy asistí al programa “Una tarde perfecta”, emitido por LT8 AM 830, emisora de nuestra ciudad. Dialogamos sobre temas de diversa índole que preocupan y ocupan la agenda de los rosarinos. A continuación, el audio de dicha entrevista.

Entrevista con Leo Ricciardino by Carola Nin Concejala

Programa: Una tarde perfecta, conducido por Leo Ricciardino.

Rosario sigue sin tener las industrias culturales fundamentales para que sus artistas se queden y enriquezcan la ciudad

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cánepa

 

El pianista y periodista Jorge Cánepa conoce muchísimo el panorama cultural de nuestra ciudad. Nacido en 1946, a los 12 años obtuvo su primer contrato para tocar el piano en un estudio de radio, y desde ese momento la música y los medios fueron su pasión y su sustento.A los 30 años fue director de contenidos de LT8. “El Clan”, mítico programa de Canal 5 que conducía Raúl Granados, lo tuvo como pianista y la música de aquella gesta cultural que fue “La Forestal” nació de su inspiración. En 2015 compuso todos los temas de la película “Bienvenido León de Francia”, guiñada y dirigida por su amigo Néstor Zapata. En 2016 se animó a las  letras y lanzó “Un hombre valiente y otros sueños de barrio”, libro  que rinde homenaje al  Barrio Azcuénaga, su lugar de nacimiento, y que por nuestra iniciativa fue declarado “De interés cultural” por el Concejo Municipal.  Entre vivencias y conceptos que se enriquecen con su trabajo actual como Director de Contenidos de Radio Mitre Rosario, Jorge intercala su visión del quehacer cultural de nuestra ciudad.

Se nota que a Jorge le gusta contar. Lo hace con entusiasmo, exponiendo ideas claras, verborrágicamente, pero sin apurar y sin obviar. Tal vez su oficio de músico le ha enseñado mucho acerca de tiempos y entonaciones, y el hecho de trabajar con gente de la cual es amiga o admira (o ambas cosas a la vez) le haya dotado de anécdotas y nombres que su palabra exhibe con orgullo.

Rosario y su música hoy:

Jorge sabe del trabajo que conlleva tanto componer y arreglar obras, como del valor que la difusión tiene a la hora de convocar y construir públicos: -Hoy –dice-estamos difundiendo música que tiene una característica extraordinaria: no hay que estudiar nada para tocarla. Yo me quemé las cejas estudiando música y siento que no se nada….Salvo excepciones lógicas, veo que en general sucede eso. Este es un indicador que, al menos, sirve para emitir un juicio. Todos estamos de acuerdo en que ese tipo de música sirve para divertirse en una fiesta, pero eso no es lo que tenemos que difundir.

-¿Lo que se enseña en la escuela tiene algo que ver?

En las escuelas se perdió la difusión del folclore, del tango, de la música argentina y más aún de la regional. Algo pasó.–refiere consternado. –Cuando yo cursé la primaria, en plena década del 50, estudiábamos folclore escuchando a los Hermanos Ábalos, y también aprendíamos a bailar el gato, la chacarera, la zamba, el escondido. Sucedía, además, algo extraordinario: teníamos referencias locales, porque en las radios tocaban músicos en vivo. A mí me llevaban a las radios de muy chico, y pude ver detrás del vidrio a gente tocando el piano, solos. En esa época no había grabaciones y la radio difundía mucha música. Hay gente a la que no olvidé nunca más: un pianista llamado Raúl Quintana, que tocaba folclore; ojalá alguna vez yo pudiera tocar como él. Don Abel Pizzicatti era otro que también tocaba el piano; Edgar Spinassi…. Eran casi concertistas, pero tocaban música popular. Y eran todos rosarinos, nuestros. Las guitarras que se escuchaban en las emisoras de ese momento, que eran LT2, LT3, LT8 y Radio Nacional, eran tocadas por músicos rosarinos. Algunos de ellos, como Carlos Peralta, se fueron a Buenos Aires y, junto con Grela, le enseñaron a tocar la guitarra a todo el mundo. En la escuela, entonces, aprendimos danzas y sonidos propios, y en los medios, escuchábamos también a los nuestros. Yo no digo que la globalización sea mala, pero a nosotros nos pegó como a nadie. Yo veo que a los brasileños esto no les pasa, ni veo que les pase a países europeos como España e Italia. Hay música internacional que suena igual en todas partes, pero la de ellos está intacta. Recuerdo haber visto campañas políticas en Nápoles y en Roma, y los actos se hacían con música de ellos. Acá veo que en actos políticos o artísticos, mientras se espera, la música que se pone no tiene nada que ver con lo nuestro. Nos hemos ido alejando.

-¿Cómo ves el quehacer cultural hoy en Rosario?

-Veo gente que lucha mucho, y los admiro– comenta con énfasis.  -Llopis, Fandermole, Abonizio;  las orquestas de tango maravillosas que han aparecido; pianistas; bandoneonistas… Veo una fuerza increíble en los músicos, pero no hay acción del Estado. Pienso que a este fenómeno hay que conducirlo, y Rosario sigue sin tener las industrias culturales que son necesarias y fundamentales para que los artistas se queden y enriquezcan la ciudad. Todos los lugares que enseñan música en Rosario lo hacen bien: salen músicos extraordinarios, pero hay que darles la motivación para que apliquen lo que saben y desarrollen nuestro pensamiento, nuestra forma de ver, de caminar, de comer, de enamorarnos. Tenemos que construir acá. Lo mismo con los poetas: hay un Festival de Poesía, pero la poesía… ¿Dónde está? No creo que alcance con publicar libros que sólo se vendan en el puesto de Peatonal Córdoba y Corrientes. No alcanza.

“La Forestal(crónica cantada): un hachazo a la dignidad del hombre” fue el título completo que tuvo una de las obras más conocidas cuya música compuso Jorge. Fue un hito cultural en la ciudad y en el país, y nuestro entrevistado nos detalla sus orígenes:

-Raúl Granados era un visionario para todo. Un día estábamos Enrique Llopis, él y yo reunidos en la oficina de Sarmiento y Urquiza, donde siempre nos juntábamos a hablar de la vida y, principalmente,  de mujeres (sonríe). Raúl nos miró y dijo: -Ustedes tienen que hacer “La Forestal”. Con Enrique nos acordábamos de lo que era: una pieza basada en un libro de Gastón Gori, hecha con letra del Negro Ielpi y música de José Luis Bollea, un barítono rosarino muy importante. Del libro de Gori, Rafael Ielpi armó una cantata donde un relator hablaba y se cantaban canciones. Conseguimos una grabación que tenía guardada el Bigote Acosta, y cuando la escuché me di cuenta de que no era para Llopis, ni tampoco era lo que teníamos que hacer. De ese trabajo nos quedamos con dos temas y yo compuse doce más. Hicimos un relato diferente, con un actor, y lo llamamos a Néstor Zapata para que iluminara y dirigiera la puesta. Zapata pensó que el relator debía ser un actor que representara a un hachero. Ese actor fue Emilio Lenski. La obra se transformó. Vino a verla Tejada Gómez y la catalogó como “ópera popular”. Alternar el relato con la actuación y el canto me dio a mí la oportunidad de sumar, además de los doce temas nuevos, la música incidental. La obra tiene mucha presencia de música incidental. Yo me inspiré en el radioteatro, donde la imaginación juega un rol importante. Un personaje viene del pasado a contar una historia, y mientras eso sucede suena el monte, un acordeón lejano… Eso emocionó al público. Ensayamos mucho, y cuando ya lo teníamos, íbamos a estrenarlo en un café concert. Pero como yo ya estaba en “El Clan”, y en una reunión logré entusiasmar a todos para que utilizáramos los medios para promocionar una función en el Teatro  “La Comedia”. Estrenamos el 12 de enero de 1984, en pleno verano, sin aire acondicionado. Hicimos toda la temporada y recuerdo que el éxito fue tal que una vez la gente rompió los vidrios de la entrada del Teatro porque no había más localidades. Después de esa temporada fuimos a Buenos Aires y se cortó el tránsito en la calle Corrientes, y giramos en todo el país. Hasta el día de hoy sigue siendo un ícono de la creatividad rosarina. Este éxito no se ha repetido en otros temas, y vuelvo a lo mismo: el rol del Estado.

Con toda su experiencia como Director de contenidos, primero de LT8 y en la actualidad de Radio Mitre Rosario, Jorge tiene una opinión formada sobre la actualidad del trabajo en los medios locales: -Yo advierto una devaluación del profesionalismo. –dispara- -El oficio comunicacional requiere de ciertas habilidades que se están obviando: la lectura, por ejemplo., la búsqueda de porqués, la reconfirmación de la noticia. Hay un gran amateurismo en eso de “te cuento algo y vos vas y lo decís al aire”.  Eso no es posible. El periodista tiene la obligación de buscar segundas y terceras fuentes. Y a esta devaluacióndel profesionalismo, si le sumamos el advenimiento de las redes sociales, estamos en problemas.  Las redes son herramientas extraordinarias, pero si son mal usadas, sucede lo que dice Umberto Eco: “Transforman al tonto del pueblo en portador de la verdad”. Cualquier papanatas que antes hablaba en un bar para cuatro tipos, hoy se mete en las redes sociales y opina de todo.

Sueños de Barrio

En una de sus últimas aventuras, ese gusto por contar que referíamos al principio de esta nota adquirió cuerpo de papel y alma de barrio. “Un hombre valiente y otros sueños de barrio” es el título del libro editado por la flamante “Ediciones Arteón”. Ené, Jorge desanda caminos y vuelve a su barrio Azcuénaga natal para contar sus historias. Los protagonistas son, entre muchos,  el Cholo, el Pato, el Loco Pica; entrañables personajes de la infancia y juventud del autor, y los relatos hablan de espacios como el “Club Libertad”, la iglesia “Nuestra Sra. De Pompeya” o el cine “Mendoza”.  –Por supuesto que no escribí este libro para llenarme de plata. –aclara. – Lo hice para que la gente lo lea porque cuenta historias bien rosarinas.“La Capital” me dio una mano bárbara y lo vendimos en sus kioscos, bien baratito.

La charla da para largo. Da la impresión de que a este hombre nunca se le van a acabar las anécdotas, y como sigue pergeñando proyectos, es probable que nada lo defina mejor que eso: un tipo inagotable.

 

70 años de la primera visita de Evita a Rosario

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evarosario2El 11 de enero de 1947, Evita arribó a nuestra ciudad junto al Presidente Juan Domingo Perón para colocar la piedra fundamental de una usina eléctrica en el Barrio Roque Sáenz Peña, en Gutiérrez y Avenida Belgrano.

La visita fue breve, duró apenas 7 horas, pero la ciudad toda se vio convulsionada. Los locutores radiales recordaron que se viviría una jornada histórica: “se invita a los rosarinos a embanderar en el día de la fecha los frentes de los edificios en homenaje a la visita del excelentísimo Señor Presidente de la República, general de brigada Don Juan Domingo Perón, y de su Señora esposa, Doña María Eva Duarte”. Miles de rosarinos presenciaron el acto en la plaza San Martín a las 17 de ese día.

Fuente: http://evita2.marianobayona.com/index.html.

Niñez: el debate de fondo sigue pendiente.

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juanito-laguna

Hoy participé de la reunión del Consejo Asesor de Niñez, y propuse la elaboración de un pronunciamiento que ponga de manifiesto nuestra posición contraria al pedido de baja de edad de punibilidad de menores por parte del gobierno nacional. Pienso que esa solicitud, como otras tantas, sólo se explica por el objetivo de desviar la atención y evitar las discusiones de fondo. Creo que el país necesita un Nuevo Régimen Penal Juvenil en el que se respeten las definiciones expresadas permanentemente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por UNICEF, por nuestra propia Corte Suprema de Justicia de la Nación y los organismos de Derechos Humanos en el sentido de no reducir la edad de penalidad. Por último, creo que tanto el Gobierno Provincial como el Municipal deben expresarse con claridad sobre el tema. Como señala el comunicado del Observatorio de Derechos de Infancia y Adolescencia EDUARDO BUSTELO, en julio del 2015, en el marco del Consejo Federal de Niñez, Adolescencia y Familia, se firmó un Acta Acuerdo entre Nación, Provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el que se señala con claridad, entre otros criterios, que en la política estatal para una nueva ley penal juvenil, “la edad de punibilidad no podrá establecerse por debajo de los 16 años, en respeto al principio de no regresividad y de progresividad en la garantía de los derechos”.

Rosario Plus: “El consumo de drogas es parte de lo que nos atraviesa como sociedad”

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Nin: “El consumo de drogas es parte de lo que nos atraviesa como sociedad” | RosarioPlus.com

La concejala de Compromiso con Rosario alerta sobre la fruición de consumo que impera en la sociedad, y reclama al Estado acciones que rompan esa lógica. Hace falta mejor control de sustancias y políticas eficaces de prevención, señala

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