Dr. Jorge Galíndez, Médico Distinguido de la Ciudad de Rosario

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Me gratifica comunicar que el Concejo aprobó por unanimidad mi propuesta y declaró “Médico Distinguido de la Ciudad de Rosario” al Dr. Jorge Galíndez, especialista en Clínica Médica y Terapia Intensiva, con Master en SIDA de la Universidad de Barcelona y del Instituto Carlos III de Madrid. Es Profesor Adjunto de la Cátedra de Clínica Médica de la Facultad de Medicina de la UNR y Jefe del Servicio de Clínica Médica del Hospital Escuela “Eva Perón”. Escribió y publicó el libro “Ya no es tan grave – La Historia de los Médicos que enfrentamos al SIDA”, que narra la historia de los médicos que enfrentan al SIDA, donde expresa los acontecimientos ocurridos en Rosario desde sus inicios hasta la actualidad. José Dalonso, periodista que colaboró en la edición de ese libro, le dedica estas palabras:

Jorge:

Durante 2004 y buena parte de 2005, tuve el placer y el honor de acompañar a Jorge en el desarrollo de su libro “Ya no es tan grave. La historia de los médicos que enfrentamos al Sida” y puedo asegurar que ha sido una de las experiencias laborales –aunque por mucho trasciende esa dimensión– más atrapantes y gratificadoras que he tenido.

Es que pude ver y oír lo que de Jorge decían sus colegas y sus pacientes; y, en ese sentido, las voces eran unánimes en reconocer la coherencia entre su decir y su hacer; y su compromiso con una causa de la que es pionero y que abrazó allá lejos en los tempranos 80, cuando pocos se animaban a hacerlo.

Y Jorge dio la pelea, cuando el HIV SIDA era innombrable y quienes convivían con él eran segregados, estigmatizados e invisibilizados.

Muy por el contrario, él no segregó, no estigmatizó y vaya si no invisibilizó, con la infinidad de acciones que desplegó para prevenir y luchar contra el HIV SIDA; pero sobre todo para derribar prejuicios.

Cuando la ciencia no le daba herramientas, acompañó a sus pacientes, al tiempo que se capacitaba e investigaba. Y cuando las tuvo, me atrevo a decir –porque sé de muchos casos–, las combinó con arte y sensibilidad para mejorar la calidad de vida de sus pacientes.

Suelo decir que Jorge es una eminencia y da prueba de ello a diario desplegando sabiduría en el Hospital “Eva Perón” -¡y formando jóvenes profesionales!–, así como nos representa con sus investigaciones y ponencias en congresos en todo el planeta.

Es una eminencia y, por cierto, me despierta la mayor admiración; aunque debo decir que, ante todo, resulta evidente que tengo un entrañable afecto por él.

Desde aquellos años en que iba tomando forma “Ya no es tan grave” y, por siempre, para mí, Jorge es un amigo.”

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